EP29- ARQUITECTOS ESPECIALISTAS EN LOCALES COMERCIALES

En esta publicación explicamos con SHAO utiliza la arquitectura y la presencia física como parte de un sistema comercial.

PODCAST-NEGOCIANDO MI LIBERTAD

ARQUETIPO 40

9/22/20267 min read

Arquitectos especialistas en locales comerciales

Durante mucho tiempo entendí la arquitectura como una disciplina que comenzaba con una hoja en blanco y terminaba con un espacio.

Un terreno.
Un programa.
Un concepto.
Un plano.
Una obra.

Pero cuando empecé a involucrarme cada vez más con negocios, empresarios y emprendimientos, descubrí algo que cambió mi manera de entender la arquitectura:

un local comercial no comienza con un plano.

Comienza con un negocio.

Y esa diferencia parece pequeña, pero puede cambiar completamente la manera en que se diseña un espacio.

Porque diseñar una cafetería, una tienda, un restaurante, un consultorio o cualquier otro establecimiento comercial no consiste únicamente en distribuir metros cuadrados, elegir materiales y conseguir que el resultado sea visualmente atractivo.

El espacio tiene que convivir con el cliente, con los empleados, con los productos, con las ventas, con la operación, con las finanzas y, sobre todo, con la visión de quien está construyendo ese negocio.

Por eso hoy considero que hablar de arquitectos especialistas en locales comerciales debería significar algo mucho más profundo que saber diseñar establecimientos.

Debería significar entender qué negocio tiene que funcionar dentro de ese espacio.

Un local comercial no es solamente un espacio

Cuando alguien me dice:

“Quiero abrir un local y necesito que me ayudes a diseñarlo.”

Mi primera reacción ya no es preguntar cuántas mesas quiere, qué colores le gustan o qué estilo arquitectónico imagina.

Quiero entender primero el negocio.

¿Quién es su cliente?

¿Qué compra?

¿Por qué debería elegirlo?

¿Qué productos o servicios tienen mayor importancia?

¿Cómo se genera el ingreso?

¿Cómo trabaja el equipo?

¿Qué sucede antes, durante y después de una venta?

¿Qué quiere conseguir el empresario con ese negocio?

¿Y qué espera que suceda dentro de tres, cinco o diez años?

Porque todas esas respuestas terminan teniendo una expresión física.

El recorrido de un cliente puede estar condicionado por la estrategia comercial.

La ubicación de un producto puede estar condicionada por el modelo de negocio.

La dimensión de una barra puede estar condicionada por la operación.

La fachada puede estar condicionada por la estrategia de marketing.

La iluminación puede influir en la experiencia de compra.

La distribución puede afectar la productividad del equipo.

Y los materiales, colores, formas y elementos arquitectónicos pueden convertirse en parte de la identidad de la marca.

La arquitectura no está separada del negocio.

Forma parte de él.

¿Qué significa realmente ser especialista en locales comerciales?

Para mí, un arquitecto especializado en espacios comerciales no debería limitarse a saber resolver arquitectura.

También debería saber leer el negocio que está diseñando.

No significa que el arquitecto tenga que convertirse en contador, mercadólogo, vendedor o administrador.

Significa que debe comprender que sus decisiones arquitectónicas tienen consecuencias en todos esos ámbitos.

Un local comercial es un sistema.

Y dentro de ese sistema existen múltiples relaciones.

Por eso, en SHAO hemos desarrollado una metodología que observa los negocios a través de 13 Nodos Estratégicos.

La arquitectura corresponde al Nodo 13, pero existe una razón muy importante para que no esté aislada.

El espacio recibe información de los otros nodos.

Los otros 12 nodos también diseñan el espacio

Imaginemos que estamos diseñando una cafetería.

Si solamente pensamos como arquitectos, probablemente comenzaremos preguntándonos:

¿Dónde ponemos la barra?

Pero si pensamos sistémicamente, las preguntas cambian.

El fundador

¿Qué quiere construir esta persona?

¿Quiere un negocio que dependa permanentemente de su presencia o uno que pueda operar sin él?

Esto puede modificar la forma en que diseñamos áreas administrativas, operación y control.

El equipo

¿Cómo trabaja el personal?

¿Cuántas personas participan?

¿Cómo se comunican?

¿Qué recorridos realizan durante una jornada?

Un espacio que funciona perfectamente para el cliente puede ser incómodo e ineficiente para quienes trabajan ahí.

El modelo de negocio

¿Qué vende realmente la empresa?

¿Productos?

¿Servicios?

¿Experiencias?

¿Suscripciones?

¿Venta rápida?

¿Permanencia prolongada?

La arquitectura cambia dependiendo de la respuesta.

El cliente

¿Quién entra?

¿Viene solo?

¿En pareja?

¿Con niños?

¿Busca rapidez?

¿Quiere permanecer?

¿Necesita privacidad?

¿Descubre productos mientras recorre el establecimiento?

El comportamiento del cliente debe influir en el diseño de su recorrido.

El producto y el precio

No todos los productos necesitan ser exhibidos de la misma manera.

Un producto premium puede requerir una experiencia completamente diferente a uno de compra impulsiva.

Las finanzas

Esta parte suele ser incómoda para la arquitectura, pero es indispensable.

Un espacio puede ser extraordinario y, al mismo tiempo, representar una inversión que el negocio no puede soportar.

Por eso el diseño comercial también debe preguntarse:

¿Cuánto cuesta construirlo y qué tiene que producir el negocio para justificarlo?

El espacio también puede vender

Esta es una de las ideas que más me interesa transmitir cuando hablamos de diseño de locales comerciales.

Un espacio no es un vendedor en el sentido tradicional.

Pero sí puede participar en el proceso comercial.

La fachada puede generar curiosidad.

La entrada puede reducir la fricción.

La distribución puede dirigir la atención.

La iluminación puede destacar un producto.

La exhibición puede provocar una interacción.

La circulación puede generar descubrimiento.

El mobiliario puede favorecer una conversación.

El espacio puede facilitar una decisión.

Y la experiencia completa puede contribuir a que una persona quiera regresar.

Por eso me gusta pensar que:

El espacio comercial no solamente contiene la venta; puede formar parte del proceso que conduce hacia ella.

¿Y qué sucede con la marca?

Aquí aparece otro de los aspectos que considero más interesantes de la arquitectura comercial.

Imagina entrar a un establecimiento sin ver su logotipo.

No sabes cómo se llama.

Pero inmediatamente percibes que hay algo familiar.

Reconoces los materiales.

La combinación de colores.

Las proporciones.

La iluminación.

El mobiliario.

La fachada.

Los elementos gráficos.

La manera de exhibir los productos.

La forma en que está organizado el espacio.

Entonces sucede algo importante:

la marca puede ser reconocible incluso cuando desaparece el logotipo.

Eso es mucho más poderoso que colocar un logo grande en una pared.

La identidad de marca puede convertirse en arquitectura.

El posicionamiento de diseño arquitectónico

A esto lo llamo posicionamiento de diseño arquitectónico.

No se trata simplemente de utilizar los colores corporativos en las paredes.

Se trata de construir un conjunto de características espaciales que permitan que una marca pueda ser identificada a través de su entorno físico.

La pregunta deja de ser:

“¿Dónde colocamos el logo?”

Y comienza a ser:

“¿Qué tendría que permanecer en este espacio para que pudiéramos reconocer la marca aunque quitáramos el logo?”

Esa pregunta puede cambiar completamente un proyecto.

Porque obliga a pensar en la arquitectura como un componente de identidad.

No diseñamos un local. Diseñamos el sistema que sucede dentro de él.

Esta es probablemente la diferencia más importante entre mi manera actual de entender la arquitectura y la manera en que la entendía cuando comencé.

Antes podía pensar:

espacio → actividad.

Hoy pienso:

negocio → estrategia → comportamiento → operación → experiencia → espacio.

El espacio es una consecuencia.

No una ocurrencia aislada.

Por eso, cuando SHAO diseña un espacio comercial, no queremos comenzar preguntando únicamente:

“¿Cómo quieres que se vea?”

También queremos saber:

“¿Cómo quieres que funcione?”

Porque ambas cosas deberían estar relacionadas.

Arquitectura comercial para negocios que quieren crecer

Hay otra pregunta que considero fundamental:

¿Estamos diseñando para el negocio que existe hoy o para el negocio que queremos construir?

Un establecimiento puede funcionar perfectamente durante su primer año y convertirse en un problema cuando el negocio crece.

Aumentan los productos.

Aumentan los empleados.

Aumentan las ventas.

Cambian los procesos.

Aparecen nuevos canales.

Se incorporan servicios.

El cliente comienza a comportarse de otra manera.

Por eso un buen diseño comercial también debe contemplar cierta capacidad de adaptación.

La innovación y el crecimiento no deberían llegar después de la arquitectura.

Deberían participar en las decisiones arquitectónicas desde el principio.

La arquitectura como parte de un sistema empresarial

Esta es la razón por la que en SHAO no vemos el diseño físico como un elemento independiente.

El espacio es solamente uno de los componentes de un sistema mucho más grande.

Los otros nodos ayudan a responder preguntas sobre:

quién dirige, quién trabaja, qué se vende, a quién se vende, cómo se genera valor, cuánto cuesta, cómo se comunica, cómo se vende y cómo puede crecer.

Después de comprender todo eso podemos preguntarnos:

¿Qué espacio necesita este negocio para que todo lo anterior pueda suceder?

Y entonces la arquitectura deja de ser solamente una cuestión estética.

Se convierte en una herramienta empresarial.

¿Entonces qué hace diferente a un arquitecto especialista en locales comerciales?

Desde mi perspectiva, no es solamente la capacidad de diseñar espacios.

Es la capacidad de conectar el espacio con el negocio.

Un especialista en arquitectura comercial debería ser capaz de mirar simultáneamente:

al empresario, al equipo, al cliente, al producto, al dinero, a la venta, a la marca y al espacio.

Porque todos están ocurriendo dentro del mismo sistema.

Y cuando esas partes están desconectadas, podemos terminar con un local precioso que no ayuda suficientemente al negocio.

Pero cuando están diseñadas de manera coherente, el espacio puede convertirse en mucho más:

Puede ser una herramienta de operación.

Puede ser una herramienta de ventas.

Puede ser una herramienta de comunicación.

Puede ser una herramienta de experiencia.

Puede ser una herramienta de posicionamiento.

Y puede convertirse en una expresión física de la identidad de la empresa.

En SHAO creemos que el espacio debe trabajar para el negocio

Mi manera de entender la arquitectura comercial se resume en una idea:

Un local no debería ser diseñado solamente para albergar un negocio. Debería diseñarse para ayudarlo a funcionar.

Por eso, para nosotros, diseñar un espacio comercial no significa tomar los 13 nodos de OCTOCLUSTER y convertirlos literalmente en elementos arquitectónicos.

Significa algo más interesante:

hacer que las decisiones tomadas en los diferentes nodos encuentren coherencia cuando finalmente se convierten en espacio.

Porque un negocio puede tener una gran estrategia, una excelente marca, un buen producto y un equipo extraordinario.

Pero todo eso también necesita un lugar donde suceder.

Y cuando ese lugar está correctamente diseñado, deja de ser simplemente un local.

Se convierte en parte del sistema que hace posible el negocio.

¿Estás por abrir, remodelar o transformar un local comercial?

Antes de comenzar con los planos, entendamos primero el negocio.

En SHAO diseñamos espacios comerciales desde una perspectiva sistémica, integrando arquitectura con estrategia, cliente, producto, operación, ventas, marca y crecimiento.

Conoce cómo SHAO puede ayudarte a diseñar tu negocio y el espacio donde sucede.

-SHAO

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